Ronny, una historia con final feliz.

Ronny es un gatito que ahora mismo, puede considerarse muy afortunado, si tenemos en cuenta cual hubiese sido su futuro, de no ser por la intervención de su ángel de la guarda, Carmen, la cual lo salvo de una muerte segura víctima del gélido invierno, o mil calamidades que hubiese tenido que soportar.

Todo comenzó cuando Carmen  encontró casualmente una colonia de gatos al pie de una chatarería, la dio pena de ellos, de la suerte que les tocaba correr, se fijo en Ronny un gatito que no parecía pertenecer a ese grupo, pues se encontraba apartado y asustado, pero aun así se dejo acariciar, lo cual la extraño, pues el resto rehuían su presencia, fue al coche, saco pienso y unas latillas y lo dejo para que pudieran comer.

Al día siguiente, pregunto al dueño y empleados de la empresa, si conocían de la existencia de Ronny a lo cual respondieron que no sabían de ningún gato casero que estuviese por la zona, lo cual la llevo a una triste conclusión, Ronny había sido cruelmente abandonado, paso varios días por la colonia pero no lo volvió a ver, pero algo en su interior la decía que esta allí, escondido, esperando su triste final.

Carmen sabia que Ronny no aguantaría mucho más tiempo, así que puso comida de lata en abundancia, donde solían ir los otros gatos y monto guardia en el coche hasta que apareció nuestro amiguito temblando y lleno de suciedad, para comer lo que le habían dejado los otros gatos, Carmen lo llamo y el se la quedo mirándola, acurrucado junto a la comida, entonces Carmen lo recogió y lo metió en un trasportín para llevarlo al hogar, donde lo lavaron, curaron las heridas y alimentaron.

Comento el caso nuestra amiga Aña vegaña, la cual se intereso por el y se decidió a verle, desde entonces no se han separado los dos, pues decidió adoptarlo casi de inmediato. Ronny a día de hoy, puede decir que un 25 de diciembre, un ángel le toco con su mano y le devolvió la vida, y la dignidad que alguién sin escrúpulos pretendió arrebatársela.